¿Cuál es tu opinión sobre JIPMER?

He tenido algunos de los mejores días de mi vida en JIPMER (Pondicherry). Y, algunos de los peores también. Porque cada moneda, como dicen, tiene dos caras.

He tenido una exposición increíble a una amplia variedad de casos que me han ayudado a ganar mi confianza. Amo mucho la pediatría, y tenemos un departamento increíble aquí. He pasado horas en la sala de Pediatría, que la mayoría de los estudiantes de pregrado no necesitan hacer, pero fue por mi interés y eso me ha hecho sentir bastante confiado sobre el tema. He estado en la UCI neonatal, para ver cómo manejan a los recién nacidos enfermos. He visto a bebés reanimarse y he intentado la reanimación solo una vez, hasta ahora.

En el futuro, donde sea que tome Pediatría, ya sea en JIPMER o en otro lugar, siempre podré mirar hacia atrás en mis días de pregrado que pasé en la sala de Pediatría y apreciar esos tiempos y el conocimiento que he adquirido aquí.

He tenido la oportunidad de realizar entregas en la sala de trabajo y realizar suturas menores. He tenido la oportunidad de interactuar con pacientes con cáncer y con pacientes con enfermedades que amenazan la vida. Tuve la oportunidad de trabajar en el departamento de emergencias quirúrgicas, durante mi tercer año de trabajo. He visto muchos nacimientos y también he visto muchas muertes.

JIPMER le permite explorar todo; si está interesado en la cirugía, puede ayudarlo durante las cirugías. Si te gusta la obstetricia, siempre puedes ir al teatro y ayudar con las cirugías. Y, si está enamorado de cada tema, puede seguir adelante y pasar todo el día en los diferentes departamentos. Nadie te detendrá.

Con los años, más que mi conocimiento clínico, JIPMER ha moldeado mi personalidad. Desde la pequeña niña tímida que estaba en la escuela, que no podía hablar con los niños, que temía a los extraños, que era el nerd de la escuela, que no discutiría para demostrar su punto, he recorrido un largo camino para ser quien soy ‘ hoy m. Mi universidad me ha hecho una persona mejor y más fuerte. Un luchador. Una chica independiente Mi universidad me ha presentado al mundo real, donde debes luchar para ser alguien.

Me he enfrentado a situaciones difíciles y me he enfrentado a eventos estresantes. He experimentado buenos momentos y me he bañado de felicidad. He visto ambos lados de la vida.

Conocí a algunos de los mejores compañeros de lote a quienes llamo orgullosamente mis amigos, y algunos de los mejores profesores, cuyos ejemplos daré a mis juniors, en los próximos años.

En resumen, JIPMER jugó un papel muy importante al hacerme quien soy, tanto como médico como persona, como ser humano.

Estoy agradecido. Y una vez que sea un JIPMERite, siempre será un JIPMERite, ¡no importa dónde esté, en el futuro!

Y esos somos algunos de nosotros: posamos para fotos al azar, el día en que se terminó la publicación de Pediatría.

De,

A JIPMERite 🙂